Aumento de mamas por vía axilar

El aumento de pecho es una de las cirugías más solicitadas, pero muchas mujeres desean mejorar el volumen sin tener cicatrices visibles en la mama. La vía axilar es una técnica que permite aumentar el pecho a través de una pequeña incisión escondida en el pliegue de la axila, sin realizar cortes en la piel del pecho, sin abrir la glándula mamaria y sin intervenir el pezón.

Incorporé esta técnica hace más de dos décadas, cuando apenas se conocía y muy pocos cirujanos la llevaban a cabo. ¿Por qué? Porque desde el principio vi sus ventajas. Por eso, desde entonces se ha convertido en una de mis vías de abordaje preferidas en los casos que lo permiten. Ofrece un resultado muy natural, con un pecho completamente limpio de cicatrices y un aspecto visual más armónico.

¿En qué consiste el aumento de pecho por vía axilar?

La vía axilar permite introducir el implante a través de una incisión muy discreta situada en el pliegue natural de la axila. A partir de esta incisión se crea cuidadosamente el espacio donde se alojará la prótesis, ya sea por debajo del músculo pectoral o en un plano dual, sin necesidad de incidir sobre la glándula mamaria ni sobre la piel del pecho.

Esto se traduce en una serie de beneficios importantes:

  • La mama no tiene cicatrices visibles.
  • El tejido mamario queda intacto.
  • No se interviene la areola ni el pezón.
  • La forma final suele ser muy natural, tanto en reposo como en movimiento.

Es una técnica delicada que requiere precisión y experiencia, ya que el abordaje es más estrecho y exige un control absoluto para que los implantes queden perfectamente posicionados y simétricos.

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La vía axilar ofrece excelentes resultados en pacientes con una mama firme, sin caída significativa y con un complejo areola-pezón en buena posición anatómica. También es una gran opción para mujeres jóvenes que buscan un resultado muy natural o para quienes desean evitar cualquier cicatriz visible en el pecho.

 

Sin embargo, no es adecuada para todos los casos. Cuando existe una ptosis marcada (pecho caído) o cuando el pezón está situado muy bajo, puede ser necesario combinar el aumento con un lifting mamario o utilizar otras vías de acceso para conseguir un resultado más armónico. Como en cualquier cirugía de mama, lo más importante es valorar la anatomía, el tipo de piel y la forma del tórax para elegir el abordaje que ofrecerá el resultado más seguro y estético.

 

Durante la consulta realizo un análisis detallado de la posición del pezón, la elasticidad de la mama, la altura del surco y el volumen deseado para decidir si la vía axilar es la mejor opción o si otra técnica permitirá un resultado más estable y proporcionado.

La intervención se realiza bajo anestesia general y suele durar una hora. La incisión, de apenas unos pocos milímetros, se sitúa en la parte más profunda del pliegue axilar para que quede completamente disimulada con el brazo en reposo.

A través de ella se accede al plano elegido —submuscular o dual plane— y se crea el bolsillo donde se alojará la prótesis. Una vez colocado el implante, reviso la simetría, posición y proyección para asegurar que el resultado sea natural y proporcionado. Finalmente, la incisión se cierra con suturas finas para favorecer una cicatriz prácticamente imperceptible.

 

Los implantes utilizados son de gel cohesivo de silicona de alta calidad, con diferentes formas y proyecciones que permiten adaptar el resultado al tórax y a la figura de cada paciente.

Puedo orientarte en consulta sobre el tipo de implante y abordaje más adecuado para ti.

La intervención se realiza bajo anestesia general y suele durar una hora. La incisión, de apenas unos pocos milímetros, se sitúa en la parte más profunda del pliegue axilar para que quede completamente disimulada con el brazo en reposo.

A través de ella se accede al plano elegido —submuscular o dual plane— y se crea el bolsillo donde se alojará la prótesis. Una vez colocado el implante, reviso la simetría, posición y proyección para asegurar que el resultado sea natural y proporcionado. Finalmente, la incisión se cierra con suturas finas para favorecer una cicatriz prácticamente imperceptible.

 

Los implantes utilizados son de gel cohesivo de silicona de alta calidad, con diferentes formas y proyecciones que permiten adaptar el resultado al tórax y a la figura de cada paciente.

Los resultados empiezan a apreciarse desde el primer momento, aunque la forma definitiva del pecho se consolida en las semanas siguientes, cuando los tejidos se adaptan al implante y la inflamación desaparece. La mama adquiere una forma natural, suave y proporcionada, sin cicatrices visibles que delaten la intervención.

 

Cuando la anatomía lo permite, la vía axilar es una de las técnicas más agradecidas para las pacientes: el pecho queda intacto, la cicatriz se esconde por completo en la axila y el resultado final es elegante y muy natural.

Pide una valoración personalizada y estudiaré tu caso con detalle.

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