Reducción de pecho con prótesis

Un pecho excesivamente grande no es solo una cuestión estética, sino que puede provocar dolor, dificultar movimientos, así como condicionar tu postura, tu forma de vestir, tu vida deportiva e incluso tu autoestima. Muchas mujeres llegan a la consulta cansadas de vivir con dolor de espalda, hombros, hernias o la sensación de que “todo su cuerpo es pecho”.

La mamoplastia de reducción con prótesis combina dos objetivos en una sola cirugía: reducir el tamaño de las mamas para aliviar molestias y, al mismo tiempo, redefinir la forma del pecho con ayuda de un implante para conseguir un escote más bonito, juvenil y duradero.

Llevo más de 30 años dedicándome a la cirugía plástica y sé que no se trata solo de “quitar tallas de pecho”, sino de conseguir un resultado armónico, proporcionado y estable en el tiempo.

¿En qué consiste una reducción de pecho con prótesis?

La mamoplastia de reducción es una intervención en la que se elimina el exceso de grasa, glándula y piel para disminuir el volumen mamario y elevar la mama. En ocasiones cuando solo reducimos el tejido mamario, el busto resultante puede no ser estéticamente bello, sino que tiende a tener una forma más cuadrada. Si además era un pecho caído, puede que el polo superior quede vacía, otorgándole un aspecto plano en la parte superior.


Es por ello que ya hace más dos décadas que introduje implantes en la reducción mamaria, con el objetivo de conseguir un pecho más bonito y armónico. Puede parecer una contradicción usar implantes cuando lo que desea la mujer es reducir el tamaño, sin embargo, las prótesis permiten conseguir una forma más redondeada y juvenil, al tiempo que los implantes dan soporte y forma al polo superior, que suele estar vacío en las mamas muy caídas.

Cómo es la cirugía de reducción de mamas con implantes

El objetivo de la mamoplastia de reducción con prótesis no es solo un pecho más pequeño, sino  que la paciente tenga menos pecho, sea más ligero y tenga una forma más bonita y proporcionada con el resto del contorno corporal.

  • Se realiza bajo anestesia general, para que estés dormida y sin dolor.
  • Suele durar entre 2 y 3 horas, dependiendo del caso.
  • Se utilizan distintas incisiones que suelen ser  tener forma de “T invertida” o de ancla, de “L, alrededor de la areola, hacia abajo en vertical y en el surco submamario, lo que me permite reducir, elevar y remodelar la mama. El tipo de incisión dependerá del tipo de pecho y de la cantidad de piel y glándula mamaria que se va a retirar.
  • Se redimensiona y se recoloca la areola y el pezón en una posición más alta y proporcional.
  • Se elimina el volumen y la piel sobrante y, a continuación, se colocan unos implantes de volumen moderado para conseguir una buena proyección y firmeza.
  • Durante la recuperación, la paciente llevará un sujetador postoperatorio y una banda pectoral durante las primeras semanas después de la cirugía.

¿Quieres saber si esta cirugía puede ayudarte?

Pide una cita y estudiaremos juntos la mejor forma de aliviar el peso… sin renunciar a un pecho bonito y natural.

Puede parecer contradictorio reducir el pecho y, a la vez, colocar un implante. Sin embargo, en mamas muy grandes y descolgadas, la parte alta del pecho suele estar muy vacía. Si solo se utiliza el tejido mamario para “rellenar” esa zona:

  • El volumen superior tiende a aplanarse con el tiempo.
  • La mama puede volver a adquirir un aspecto caído.
  • El resultado puede ser menos definido, más cuadrada y menos juvenil.

Al colocar una prótesis:

  • Puedo extraer más glándula y grasa (disminuyendo peso y, en mujeres mayores, también riesgo de patología mamaria).
  • Recurro al implante para dar proyección y soporte interno, de forma más estable.
  • Consigo un escote más redondeado, joven y natural en el polo superior, que se mantiene mejor con los años.
  • Se consigue un resultado más duradero en el tiempo.

No se trata de “aumentar”, sino de esculpir el pecho para que, a pesar de ser más pequeño, tenga una forma bonita, firme y proporcionada con tu cuerpo y el resultado dure más tiempo.

Esta cirugía suele estar indicada en mujeres que:

  • Tienen mamas muy grandes y caídas (hipertrofia mamaria o gigantomastia).
  • Sufren dolor de espalda, cuello u hombros, surcos en los hombros por el sujetador o problemas posturales.
  • Presentan irritaciones o problemas de piel en el pliegue submamario.
  • Notan que su pecho les limita para hacer deporte o vestirse con libertad.
  • Desean una reducción de volumen, pero también un pecho bonito, firme y con buen escote.

La reducción con prótesis puede ser una opción tanto para mujeres jóvenes como para mujeres adultas que han tenido embarazos, lactancia o cambios hormonales que han alterado mucho la forma de sus mamas.


Si quieres saber si eres buena candidata, puedo orientarte en una primera consulta en IM CLINIC.

Después de la cirugía es normal notar tirantez y molestias moderadas, aunque se controlan bien con la medicación pautada.


¿Que te recomiendo para tener un buen postoperatorio?

  • Reposo relativo los primeros días, sin levantar peso ni hacer esfuerzos con los brazos.
  • Dormir boca arriba al menos durante el primer mes.
  • Llevar un sujetador quirúrgico y, en muchos casos, una banda torácica (ambos os los proporcionaremos), durante las primeras semanas para ayudar a conseguir unos resultados excelentes.
  • Esperar unos 10–15 días antes de volver a conducir, según tu movilidad y evolución. Espera el consejo del cirujano.
  • Evitar el ejercicio intenso y los deportes de impacto durante unas 4–6 semanas.
  • Mantener las incisiones limpias y secas; tras la ducha, puedes usar aire frío de secador para secar la zona sin fricción.

En algunos casos recomiendo fisioterapia postoperatoria y drenaje linfático, que ayudan a reducir la inflamación y a acelerar la recuperación.


Si fumas, es muy importante dejar el tabaco semanas antes de la cirugía y no retomarlo en el postoperatorio, ya que empeora la cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones.

Los cambios se aprecian desde el primer momento: mamas más pequeñas, ligeras y elevadas. A partir de la primera semana la inflamación empieza a disminuir y, entre los 3 y 6 meses, el pecho va adquiriendo su forma definitiva.

Los beneficios más habituales que me comentan las pacientes son:

  • Alivio del dolor de espalda, cuello y hombros.
  • Mejora de la postura y de la sensación de ligereza corporal.
  • Desaparición o reducción de irritaciones en el pliegue submamario.
  • Mayor libertad para vestir y hacer deporte.
  • Un pecho más armónico, firme y juvenil, con un escote que se mantiene mejor en el tiempo.
  • Un aumento notable de la autoestima y la seguridad en su imagen corporal.

Las cicatrices existen y es importante ser realista, pero con un buen cuidado y el paso del tiempo suelen volverse finas y discretas, quedando escondidas en gran parte en el surco mamario y alrededor de la areola.

Pide una cita y estudiaremos juntos la mejor forma de aliviar el peso… sin renunciar a un pecho bonito y natural.

Si tu pecho te pesa, te limita o simplemente sientes que no te representa, es posible que una mamoplastia de reducción con prótesis sea una buena opción para ti.

En la consulta valoraremos tu caso de forma personalizada, revisaremos tu estado de salud, tus expectativas y te explicaré con detalle qué resultado podemos conseguir.

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